Dia de la Magia y los Magos

4 febrero, 2015

Hace unos días, el 31 de enero, se celebró el día del Mago. Ahora que todas las cosas tienen su día, su importancia pudiera diluirse en la saturación de información que vivimos. Por eso, merece la pena detenerse a reflexionar sobre este día y sobre quién es hoy su patrón.

Hace ahora dos siglos, en 1815, nacía una persona, un mago, un clérigo: Juan Bosco. Posiblemente su posición humilde y su gran inteligencia le llevaron a ordenarse cura. Gracias a eso y a su incondicional amor por la magia, creó una manera diferente de comunicar su fe y se convirtió en el antecesor de tantos otros que unen la magia con el cuidado de los más vulnerables. La magia, los niños y la educación se unieron para no separarse nunca más. Durante toda su vida, incluso antes de ordenarse sacerdote, supo que las adivinanzas, el ilusionismo y los malabares eran un vehículo perfecto para transmitir los conocimientos más complejos y abstractos.

No deja de ser llamativo cómo en esta persona se unían los elementos más importantes de la magia como son: el amor por crear ilusión en los demás, la pasión por hacer creer en lo imposible y el deseo de lograr maravillar con lo inesperado ayudando a los niños.

Si profundizamos un poco más en la vida de Juan Bosco, entenderemos mucho más su pasión por los demás y por la magia. Después de crear una congregación que continuo su labor de enseñar desde la magia y los malabares, fue canonizado en 1934 y casi veinte años después, en 1954, en Segovia, en un congreso de magia, fue elegido como patrono de los magos. Desde entonces se celebra y se ha convertido en un día muy especial para todos los amantes de la magia y los magos.