Un mago con síndrome de Down

7 enero, 2016

La magia y la ilusión son todo un arte, y cada día demuestran su gran capacidad para llegar a todos, para incluir a todas las personas. Por eso siempre es un buen momento para hablar de personas como Alejandro Cuervo, de 23 años, el primer mago profesional con síndrome de down. Ha estudiado teatro, comedia, se ha graduado en educación ambiental y que trabaja en la inclusión laboral de las personas con discapacidad intelectual, aportando su propia experiencia como persona con síndrome de Down.

 

Magia inclusiva

Este dúo no solo hace magia y llena de ilusión los lugares que visitan, sino que transmiten un poderoso mensaje a su público: el poder de la sonrisa, la posibilidad de que todos pueden ser parte de la magia y hacer magia.

Esta pareja de magos han logrado un espectáculo en el que se integra a la perfección la técnica del clown, el teatro, la magia, el humor y la música.

Posiblemente parte del éxito de este show recaiga en la actitud de Alejandro: a todas las personas les motiva hacer algo que te gusta, en el que tienes una seguridad económica y en el que quieres compartir tu felicidad con amigos y seguidores, por lo que te sientes siempre motivado a compartir cada uno de los espectáculos. Télam Sauchuk es el compañero perfecto porque ha sabido tratarle como a un igual y son socios al cincuenta por ciento en todo, lo que ayuda a generar compromiso y respeto mutuo.

Sin duda esta historia nos da nuevas ideas sobre todo lo que la magia aporta y puede aportar ya que nos recuerda cada día la ilusión que prende en los corazones por igual. Nacemos con esa ilusión, ese brillo en la mirada con una sonrisa que siempre aparece más de una vez al día, pero que al crecer va mitigándose y a veces llega a desaparecer. El mundo es de los que sueña, de los que aceptan saltar y probar el cambio en ellos mismos.

Esto nos recuerda una vez más que todos nacemos con una habilidad única para hacer y compartir algo único y para que no nos olvidemos están los magos y la magia, en especial esa que nos hace reír a la vez que nos regala la capacidad de asombrarnos.